Sobre mi

ací en Sabadell a las 13.25h de un 23 de enero de 1979, con una luna rápida y acuario como signo zodiacal.

Siendo hijo único, me crié en el seno de una familia humilde y trabajadora, donde el amor, la tolerancia y la perseverancia  estuvieron siempre presentes a lo largo de toda mi educación.

Mi infancia y adolescencia transcurrieron sin grandes contratiempos e hitos destacables, eso sí, siempre me acompañó un profundo sentimiento de no encontrar cuál era mi lugar en el mundo.

Una vez entrada ya en la mayoría de edad,  mi único interés se centró en la dimensión académica y profesional, ocupando la gran parte de mi tiempo en las temáticas que en ese momento despertaban un fuerte interés en mi persona. Todo lo relacionado con el ámbito educativo y empresarial. Eso me llevó a doctorarme en ciencias de la educación y a cursar estudios superiores en administración y dirección de empresas y marketing. Acumular títulos académicos y reconocimiento social y laboral, fue sin duda, mi única preocupación en esos momentos de mi vida. Esos años estuvieron marcados por una clara orientación de vida proyectada hacia lo “exterior”, sin atender a ningún tipo de interés o cuestionamiento existencial como Ser humano.

Después de una serie de acontecimientos personales, y sobre todo, gracias a descubrir el sentido profundo a los problemas de salud que padecía,  empecé por primera vez a tomar las riendas conscienciales de mi vida, y a asumir el cien por cien de responsabilidad sobre la misma.

Esa mirada interna facilitó entre otras cosas, una reconexión verdadera con mi propósito vital, poniéndolo al servicio de la humanidad a través de mis dones y talentos.

Ese dharma sigue vivo a día de hoy, y se despliega instante tras instante en forma de aprendizajes, en la medida que voy avanzando en el recuerdo de lo que soy y el recuerdo de lo que es.

Actualmente junto con mi compañera de viaje Virginia, dirijo un espacio de salud integrativa llamado DELFIS, donde comparto conferencias y talleres gratuitos relacionados con el crecimiento personal y el cultivo del mundo interno.

Trato humildemente y con la mayor coherencia posible, plasmar en mi cotidianidad, lo que tantos hombres y mujeres de todas las épocas y culturas han compartido con su vida y ejemplo acerca de la verdadera identidad del Ser humano, nuestra naturaleza divina.

Soy un apasionado por el estudio comparado de las distintas tradiciones espirituales, la filosofía y la ciencia, amante de la naturaleza y comprometido con la defensa de los derechos de los animales. La meditación y el silencio son siempre fieles compañeros de viaje.

Siento en lo más profundo de mi Ser que todo ya está escrito y compartido, y por esta razón, trato siempre de invitar a que las personas por sí mismas puedan recordar y plasmar en su día a día, una sabiduría que ha acompañado al Ser humano desde la noche de los tiempos. Una sabiduría perenne que mora en ti y en mí, en lo más profundo de nuestros corazones.

Con todo mi amor.
Sergio Marina